?Te has preguntado qu¨¦ pasa por la mente de cada uno de los participantes envueltos en el duelo entre uno de los mejores lanzadores de la historia contra uno de los mejores bateadores de la historia?
Bueno, no te imagines m¨¢s.
En el venidero documental de MLB Network, ¡°One of a Kind¡± (?nico en su Clase), a estrenarse el 25 de agosto a las 8 p.m. ET, el miembro del Sal¨®n de la Fama, Greg Maddux, y el rey hist¨®rico de jonrones, Barry Bonds, hablan sobre un turno al bate en 1998 entre ambos en Atlanta.
El an¨¢lisis es fenomenal, al considerar especialmente que ning¨²n lanzador enfrent¨® m¨¢s veces a Bonds que Maddux, y ning¨²n bateador se midi¨® m¨¢s veces con Maddux que Bonds (154 veces al bate).
Bonds, quien ya hab¨ªa ganado tres premios a Jugador M¨¢s Valioso en ese entonces, siendo posiblemente el jugador m¨¢s completo en el juego, se par¨® en el plato para enfrentar a Maddux, un cuatro veces ganador del Premio Cy Young en medio de una brillante carrera de Sal¨®n de la Fama que dur¨® 23 a?os.
¡°Tengo 60 a?os y no puedo recordar algo tan lejos¡±, dijo Bonds mientras ve¨ªa el turno por una tableta. Luego, Bonds se concentr¨® y record¨® todo lo que estaba pensando en aquel momento cuando enfrent¨® a un Maddux, quien, con una precisi¨®n quir¨²rgica, apelaba a los movimientos de la bola y a los cambios de velocidad para enga?ar a sus contrarios.
El primer lanzamiento de Maddux fue una recta pegada. Bonds logr¨® sacar los brazos y conect¨® un foul.
"Ooh, me apret¨®", dijo Bonds. "Recta, 92 [mph]".
Maddux, observando el turno por separado, se mostr¨® satisfecho con la recta cortada, diciendo que se sent¨ªa "bien con hacer ese pitcheo".
Bonds sab¨ªa lo que ven¨ªa a continuaci¨®n.
"Va a intentar lanzar ese cambio de velocidad", explic¨® Bonds. "Un pitcheo flotante afuera. Porque cree que me voy a apresurar porque me apret¨® antes".
El siguiente lanzamiento fue un cambio abajo y afuera. Es incre¨ªble c¨®mo las grandes mentes del b¨¦isbol piensan igual, hasta el punto de usar las mismas palabras.
"El cutter lo venci¨®, as¨ª que pens¨¦ que iba a apresurarse", agreg¨® Maddux. "Entonces, le tir¨¦ un cambio de velocidad y lo dej¨® pasar. Fue un cambio bastante bueno y fue una decisi¨®n bastante f¨¢cil para ¨¦l".
Bonds continu¨® diciendo que "ni siquiera intent¨®" ir tras el cambio de velocidad, porque lo "sab¨ªa". Ten¨ªa raz¨®n y como dijo a continuaci¨®n, ahora ambos estaban "jugando ajedrez".
En la mente de Bonds, Maddux no pod¨ªa vencerlo de nuevo con un lanzamiento adentro como lo hizo con el primer pitcheo del turno. Maddux reconoci¨® que no sab¨ªa eso en ese momento, as¨ª que volvi¨® a intentarlo.
Maddux lanz¨® otra recta adentro y Bonds la destroz¨® y la envi¨® por encima de la barda del jard¨ªn derecho.
"Y ah¨ª ... va", dijo Bonds mientras ve¨ªa la bola volar la pared. "No puedes venir adentro dos veces, amigo".
"Mira, es un buen pitcheo, lo creas o no", coment¨® Maddux ¨C no es dif¨ªcil de creer, considerando la fuente. "Es un lanzamiento bien ejecutado, pero obviamente, es el pitcheo equivocado para lanzar. Es algo que tienes que guardar en el banco de la memoria".
Ese cuadrangular fue uno de los ocho que Bonds conect¨® contra Maddux. Pero tambi¨¦n fue el ¨²ltimo, al menos en temporada regular (Bonds le conectar¨ªa otro bambinazo a Maddux en el Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Nacional del 2002).
Aparentemente, el banco de la memoria de Maddux es tan formidable como su pitcheo: Entre 1999 y el 2007, la ¨²ltima temporada de Bonds en las Mayores, los dos se enfrentaron 40 veces en temporada regular, y Bonds bate¨® para .147 sin extrabases.