En cierto modo, el D¨ªa Inaugural es solo otro d¨ªa en el calendario del b¨¦isbol: uno de los 162 juegos de cada equipo en una temporada larga y complicada. Pero no se siente as¨ª ahora mismo, ?verdad?
No, a medida que se acerca el primer lanzamiento de la jornada de hoy, se siente como una gran jarra de agua despu¨¦s de arrastrarse por el desierto, como la luz del sol despu¨¦s de meses de hibernaci¨®n, como si usted ¨C parafraseando a Rogers Hornsby ¨C pasara todo un invierno mirando por la ventana y alguien finalmente apareciera para abrirla y dejarlo salir.
Hoy me encuentro deseando tener 14 pantallas diferentes frente a m¨ª, cada una con un juego diferente. No quiero perderme nada. Quiero absorber cada segundo de esta jornada.
Pero no es as¨ª c¨®mo, generalmente, consumimos el b¨¦isbol. Cada lanzamiento es importante, y cada juego importa hoy, pero al final del d¨ªa, todos importan por igual. El D¨ªa Inaugural se siente m¨¢s grande de lo que realmente es. Uno se acostumbra a que el b¨¦isbol se juega todos los d¨ªas a medida que avanza la temporada, y eso es lo grandioso de este deporte. El b¨¦isbol es rutina. Es constante. Y eso trae consuelo.
El D¨ªa Inaugural es maravilloso porque hemos estado sin b¨¦isbol durante mucho tiempo. Es un recordatorio de lo que te perdiste. Pero en una semana, olvidar¨¢s que alguna vez lo extra?aste. As¨ª es como funciona la temporada de Grandes Ligas. Una vez que estamos en medio de ella, lo damos por sentado. (Siempre terminamos dando por sentado las mejores y m¨¢s importantes cosas de la vida. No apreciamos lo perdidos que estar¨ªamos sin ellas hasta que se nos van).
Muchos de los mejores jugadores de MLB estar¨¢n hoy en el terreno. Vas a ver a Paul Skenes. Vas a ver a Aaron Judge. Vas a ver a Shohei Ohtani, aunque no lanzando, todav¨ªa no. Vas a ver al dominicano Juan Soto con una camisa de los Mets, a Blake Snell con el jersey de los Dodgers, a Alex Bregman con una camiseta de los Medias Rojas. Vas a ver a tu equipo favorito correr hacia el terreno, con todas las posibilidades del mundo ah¨ª justo frente a ellos: despu¨¦s de todo, est¨¢n en el primer lugar. Tal vez este sea el a?o.
Todo eso debe ser absorbido, disfrutado y saboreado. S¨¦ que estar¨¦ haciendo eso todo el d¨ªa. Es por lo que hemos esperado todos estos meses.
Pero sigue siendo anormal. El verdadero gozo del b¨¦isbol es lo que sucede todos los d¨ªas durante los pr¨®ximos seis meses. Hay 14 juegos el jueves, nueve m¨¢s el viernes, 15 el s¨¢bado, 13 el domingo, 14 el lunes y as¨ª sucesivamente. Continuar¨¢ as¨ª hasta bien entrado septiembre.
?Sabes lo que estar¨¢s haciendo en septiembre? ?Sabes c¨®mo ser¨¢ la vida? ?Sabes algo sobre septiembre del 2025 en este mundo ca¨®tico? Esto es lo que s¨ª sabes: habr¨¢ b¨¦isbol, porque el objetivo de la temporada de Grandes Ligas es que siempre se est¨¢ jugando pelota. Eso es lo que tratar¨¦ de recordar este D¨ªa Inaugural, y lo que te animo a que intentes recordar.
No sabemos a d¨®nde ir¨¢ esta campa?a. Solo sabemos que va hacia alg¨²n lado. Es una bendici¨®n, un regalo. Voy a apreciarlo cada minuto hoy. Probablemente no har¨¦ un buen trabajo apreci¨¢ndolo el mes que viene, y mucho menos en agosto. Pero ser¨¢ igual de importante. Significar¨¢ lo mismo. Y lo extra?ar¨¦ igual cuando se haya ido.
El b¨¦isbol ha vuelto. ?C¨®mo pudimos sobrevivir todo este tiempo sin ¨¦l?