Jos¨¦ Oquendo, el ¡°Arma Secreta¡± de los Cardenales
SAN LUIS ¨C El 14 de mayo de 1988, Jos¨¦ Oquendo se convirti¨® de verdad en el jugador que pod¨ªa hacerlo todo sobre el terreno de juego. El utility puertorrique?o de los Cardenales lanz¨® 4.0 entradas en un partido de 19 innings ante los Bravos, y aunque fue el pitcher perdedor en la derrota por 7-5 tras ceder par de carreras en la 19na, Oquendo tuvo un desempe?o entretenido y admirable.
Permiti¨® cuatro hits, otorg¨® seis bases por bolas y ponch¨® a uno mientras que lanz¨® una variedad de pitcheos con los dedos separados (o?split-fingers) y tambi¨¦n sliders.
¡°Estoy contento por haber tenido la oportunidad de lanzar¡±, le dijo Oquendo al diario St. Louis Post-Dispatch despu¨¦s del partido. ¡°Estoy feliz de que nadie saliera lastimado. Fue divertido para todos y eso es todo lo que importa. Me habr¨ªa gustado ganar el juego, pero no hay nada que podamos hacer¡±.
La Liga Americana clasific¨® a los mejores bateadores designados en cada franquicia esta semana, como parte de una serie de reportajes semanales de MLB.com en la que se destaca a los cinco mejores jugadores de la historia de cada equipo. En ese sentido, los reporteros de la Liga Nacional est¨¢n en busca del mejor jugador utility/reserva en la historia de cada club. Es ah¨ª donde Oquendo entra en escena.
El infielder boricua se convirti¨® en un utility de lujo para los Cardenales en los a?os 80 y 90. Vio acci¨®n en cada posici¨®n del diamante -- incluyendo lanzador y receptor ¨C por lo menos una vez en 1988, convirti¨¦ndose en el primer jugador de la Liga Nacional desde 1918 en jugar cada una de las nueve posiciones en una temporada.
Quiz¨¢s el mejor ejemplo del papel de Oquendo en sus 10 a?os con los Cardenales es aquella serie de 1988 vs. los Bravos. Tras lanzar 4.0 innings, Oquendo apenas pod¨ªa levantar su brazo derecho m¨¢s arriba de su cintura, y su cuerpo entero estaba adolorido. Sin embargo, al d¨ªa siguiente cubri¨® el jard¨ªn central durante todo el encuentro, en sustituci¨®n del lesionado Willie McGee. Oquendo tir¨® por el lado del brazo durante la mayor parte del partido, porque no pod¨ªa levantar su brazo m¨¢s arriba.
"En aquellos d¨ªas, no te gustaba decir ¡®No¡¯¡±, expres¨® Oquendo en el 2010. ¡°No es mi naturaleza decir no. ¡ Disfrut¨¦ jugar el partido de 19 entradas y estaba bastante encendido; no me import¨®. Fue divertido¡±.
Apodado el "Arma Secreta" por su habilidad para cubrir con talento cualquier posici¨®n en cualquier momento, Oquendo comenz¨® su carrera en las Mayores con los Mets en 1983 como torpedero, antes de ser enviado a los Cardenales en 1985. Poco despu¨¦s, el bateador ambidiestro comenz¨® a cambiar posiciones de manera regular. La mayor¨ªa de sus oportunidades llegaba en la segunda base y el campo corto, pero Oquendo jug¨® 58 juegos en la tercera base, 23 en la inicial, 47 en el jard¨ªn derecho, 11 en el izquierdo y siete en el central. Su presentaci¨®n de cuatro entradas en el mont¨ªculo fue la segunda de tres actuaciones como lanzador por los Cardenales (seis episodios en total). Y s¨ª, estuvo detr¨¢s del plato en la s¨¦ptima entrada de una derrota por paliza el 24 de septiembre de 1988.
En 1989, Oquendo inici¨® 156 juegos en la intermedia. Un a?o despu¨¦s, impuso marcas de una sola temporada con el porcentaje de fildeo m¨¢s alto (.996) y menos errores por parte de un segunda base (tres).
En 10 campa?as con los Cardenales, Oquendo bate¨® .264 con OPS de .690. Podr¨ªa haber sido uno de los defensores m¨¢s finos en el roster de otro equipo, pero su estad¨ªa en San Luis coincidi¨® con la de Ozzie Smith, el mejor campocorto de todos los tiempos de la franquicia. Por lo tanto, Oquendo se convirti¨® en un maestro de todas las posiciones como reserva de lujo de los Cardenales. Bate¨® .286 en el equipo que gan¨® el bander¨ªn de la Liga Nacional en 1987, y luego impuso una marca personal con promedio de .291 en 1989, cuando tambi¨¦n lider¨® la Gran Carpa con 163 juegos disputados.
La versatilidad de Oquendo no ha desaparecido desde que se retir¨® como jugador en 1995, ni tampoco su nombre. Fue instructor de fildeo en el sistema de los Cardenales en 1997 antes de dirigir en las menores. Al a?o siguiente, se uni¨® al cuerpo de instructores de Grandes Ligas, donde fue el coach de la antesala por 17 temporadas y se convirti¨® en uno de los instructores del cuadro interior m¨¢s respetados del deporte. Decidi¨® tomarse un descanso de dos a?os de su labor como coach para recuperarse de lesiones en sus rodillas, y durante ese lapso, trabaj¨® como asistente especial del presidente de operaciones de b¨¦isbol John Mozeliak.
Ahora, Oquendo labora como instructor de ligas menores en J¨²piter, Florida. Tambi¨¦n trabaja con los infielders de Grandes Ligas de San Luis al inicio de los entrenamientos primaverales, y su impacto sigue vigente.
¡°He aprendido mucho [de Oquendo]¡±, dijo el segunda base de los Cardenales, Kolten Wong en el 2017. ¡°?l me ense?¨® a convertirme en un buen defensor. Me ense?¨® c¨®mo jugar este deporte de la manera correcta, como se juega en San Luis¡±.